5 consejos para convertir tu casa en tu oficina para un trabajo en remoto eficiente

Han transcurrido casi dos semanas desde que hemos tenido que cambiar nuestro lugar habitual de trabajo y trasladarlo a nuestra […]

Han transcurrido casi dos semanas desde que hemos tenido que cambiar nuestro lugar habitual de trabajo y trasladarlo a nuestra casa siguiendo las recomendaciones de las autoridades sanitarias y el Gobierno de España en relación a la pandemia del COVID-19. En este nuevo lugar las tareas domésticas, el cuidado de otras personas, sobre todo si tienes hijos pequeños, y el trabajo propio de oficina se juntan y pueden derivar, siempre que no te organices adecuadamente, en un pequeño caos. Para que esto no ocurra, hemos seleccionado 5 consejos para convertir tu casa en tu nuevo espacio de trabajo y desarrollar el trabajo en remoto de manera eficiente.

 

Prepara tu nuevo rincón de trabajo

Lo primero que tienes que hacer es designar una habitación de tu domicilio para que sea tu oficina durante el periodo actual de trabajo en remoto. Debe ser un lugar tranquilo, que te permita concentrarte y no distraerte durante las horas que pases allí dentro.

 

Lo imprescindible para teletrabajar dependerá de cuál sea tu trabajo, tus funciones y tareas, pero con total seguridad necesitarás una mesa, una silla ergonómica, buena iluminación, el ordenador y los dispositivos específicos para desarrollar con normalidad tu jornada laboral.

 

Elige una habitación que no utilices en tu tiempo libre o los fines de semana, ya que una vez termine tu jornada te aconsejamos que cierres esta puerta hasta el día siguiente. De esta manera evitas tener siempre el trabajo en mente, cumplir los horarios y desconectar una vez abandonas dicho espacio.

 

Continúa con tu rutina habitual

Lo único que ha cambiado ahora es que el trabajo lo realizas en un lugar diferente, pero todo los demás continúa siendo igual. Ten este pensamiento en mente porque será mucho más sencillo continuar con tus hábitos diarios y no dejarlos en el olvido.

 

Probablemente el despertador suene un poco más tarde, pero es de las únicas cosas que cambiarán en este período. Levántate, desayuna, date una ducha y vístete, escoge una ropa cómoda, pero olvídate de trabajar en pijama.

 

Establece unos horarios

Crear una agenda con horarios en la que organices las tareas del día (tanto profesionales como personales) y los descansos es muy útil, puesto que en muchas ocasiones podemos estar concentrados en el trabajo muchas horas sin darnos cuenta de que el tiempo está pasando o, por el contrario, no encontrar la concentración suficiente y distraernos con cualquier cosa. Una agenda te permitirá ver de un simple vistazo todo lo que tienes que hacer en ese día.

 

Durante el horario de tu jornada laboral, te recomendamos que desactives las notificaciones de las redes sociales e intentes alejarlas lo máximo posible de tu área de trabajo para evitar distracciones innecesarias.

 

Además de las tareas del día, establece una serie de horarios para tomar descansos en los que puedas comer algo, estirar las piernas o simplemente desconectar unos pocos minutos. Es muy importante que en estos descansos no aproveches para hacer tareas del hogar, todas ellas las puedes programar en tu agenda para realizarlas una vez termine tu jornada laboral. Si utilizas tus pequeños descansos para continuar trabajando no conseguirás el objetivo que inicialmente estamos buscando.

 

Cuida de ti

En el día a día pasamos muchas horas sentados y las malas posturas que adoptamos nos producen dolores de espalda y son perjudiciales para nuestra salud. Durante el tiempo que estés trabajando utiliza los descansos para levantarte y estirar las piernas, da pequeños paseos por casa o realiza ejercicios para estirar todo el cuerpo.

 

En estos momentos de exceso de información acerca del COVID-19, olvídate por unos minutos del trabajo y tómate un poco de tiempo para ti, medita y escucha algo de música relajante o esa que más te gusta para moverte al ritmo de sus melodías.

 

Aprovecha que estás en casa para prepararte desayunos o almuerzos equilibrados y no optes por la opción más rápida y menos saludable para tu cuerpo. Durante este período come bien, hidrátate con agua y duerme las horas necesarias para tener energía al día siguiente. Ahora hay pocas excusas para no conseguir estos objetivos que siempre tenemos en mente y que tanto nos cuesta llevar a buen puerto.

 

Mantén el contacto con tus compañeros

Mantener el contacto con tus compañeros de trabajo es esencial para continuar con una buena práctica y estar todos alineados, poder ayudaros o complementaros y estar al tanto de los avances de cada uno de los proyectos. Existen infinidad de aplicaciones para mantenerse en contacto aun cuando no compartimos el mismo espacio y que hacen que durante el trabajo en remoto no nos sintamos tan solos.

 

Mediante estas aplicaciones puedes realizar reuniones múltiples con videollamada o solo con voz para poner en común las tareas de cada uno, los problemas que nos encontremos durante el trabajo en remoto o soluciones para facilitar el trabajo de todos los miembros del equipo.

 

Sin embargo, puedes utilizar también estos canales para hablar con ellos e interesarte sobre cómo están llevando esta nueva situación. Por ejemplo, te recomendamos que aproveches uno de tus descansos para ponerte al día con tus compañeros acerca de temas que no estén relacionados con el trabajo.

 

¿Cómo estás llevando el trabajo en remoto? Es importante que continúes con la mente puesta en los diferentes objetivos para no desmotivarte y continuar así hasta que volvamos a la rutina habitual. Sin embargo, lo más difícil ya lo has pasado ya que las tareas han encontrado su lugar, las distracciones son cada vez menores y has creado tu propio espacio de trabajo en casa.

|2020-03-25T10:11:52+01:0022 March 20|BLOG: Talento|Tags: > > > |

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