EL PODER DE LAS EXPECTATIVAS

Seguro que has oído hablar  del  Efecto Pigmalión o la Profecía Autocumplida  en varias ocasiones,  se han publicado numerosos estudios […]

Seguro que has oído hablar  del  Efecto Pigmalión o la Profecía Autocumplida  en varias ocasiones,  se han publicado numerosos estudios que lo abordan desde diferentes ámbitos.  Pero a pesar de lo mucho que se ha hablado sobre este fenómeno,  no deja de sorprenderme y me hace reflexionar en muchas ocasiones…

He visto más de una vez cómo un mismo profesional,   harto de cosechar fracasos y al borde del caos laboral,  ha empezado a cambiar de actitud y a lograr grandes éxitos con  un nuevo responsable…   ¿Cómo es posible que la misma persona, con los mismos conocimientos y las mismas habilidades y experiencia,  que se siente  frustrado e impotente en su puesto de trabajo, pueda volver a trabajar con entusiasmo y con pasión cuando cambia de responsable ?  ¿Quizás se deba al efecto Pigmalión…?

De una manera sencilla,  la Wikipedia define este efecto  como la “potencial influencia que la creencia que tiene una persona acerca de otra ejerce en el rendimiento de esta última”. Otras fuentes como Psicocode (https://psicocode.com/social/el-efecto-pigmalion-o-profecia-autocumplida/) hablan de La Profecía Autocumplida o Efecto Pigmalión como “un suceso que puede llegar a cambiar a otra persona. Se trata de la expectativa que una persona tiene sobre alguien, que se ve reforzada con mensajes y  llega a hacerse real.”

Si trasladamos estas definiciones al ámbito laboral,  es muy importante tener presente que  las expectativas que tengamos sobre los demás,  pueden tener un considerable impacto  e influir significativamente en la productividad y en la consecución de objetivos.   Cuando percibimos que  nuestro jefe no confía mucho en nosotros, es muy probable que acabemos dudando de nosotros mismos e incluso que empecemos a cometer errores.  Por el contrario,  si lo que notamos es apoyo y confianza, se produce un efecto positivo que podrá  acabar materializándose en el aumento de nuestra  autoestima y nuestra motivación, lo que a su vez  tendrá una influencia importante en nuestra actitud y resultados.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, ¿por qué no intentar tener presente el efecto Pigmalión para influir de manera positiva en nuestros compañeros y colaboradores? Si con una actitud positiva  y confiable podemos trasmitir la confianza,  la pasión y la ilusión necesarias para motivar a las personas y hacer que estas crean en sí mismas y se vean capaces de alcanzar sus objetivos, por difíciles que sean,  estaremos construyendo equipos  de alto rendimiento,  amantes de su trabajo y   capaces de lograr excelentes resultados.

Para terminar, dedícale unos minutos a ver el siguiente video https://www.youtube.com/watch?v=XwMWSUJKHYQ y anímate a responder a las preguntas que planteaba en el segundo párrafo de este post…

Y recuerda “Trata a un ser humano como es, y seguirá siendo como es. Trátalo como puede llegar a ser, y se convertirá en lo que puede llegar a ser.” (Johann Wolfgang von Goethe).

|2018-10-23T13:33:28+01:0018 Octubre 18|BLOG: Internet de las Cosas|Etiquetas: |