¿Agile vale para todo?

A veces hay que estar un poco loco para involucrarse en cierto tipo de aventuras, sobre todo si no lo […]

A veces hay que estar un poco loco para involucrarse en cierto tipo de aventuras, sobre todo si no lo has experimentado previamente o si nadie a tu alrededor cree en ello. Una de ellas puede ser adentrarse en el mundo Agile …

Llevo ya tiempo relacionado “muy de cerca” con la gestión de proyectos en Agile y con la transformación de las organizaciones hacia nuevas formas de trabajo y si algo he podido comprobar día a día es que la palabra Agile no deja indiferente a nadie, o bien te cautiva desde el principio o te conviertes en un ferviente detractor. También he podido ver con mis propios ojos cómo detractores acérrimos han acabado convirtiéndose en adalides de la agilidad y la transformación …

Esto mismo lo viví en mi propia piel, ya que en mis primeros contactos con Agile y una vez empecé a entender su alcance, mi reacción inicial fue de oposición, en pocas palabras le veía muchas lagunas, ¿qué es eso de que no hay jefe?, ¿a quién le doy explicaciones de mis avances o problemas?, ¿el equipo se autoorganizará bien?, y así podría seguir con muchas más…

Es difícil cuando estás acostumbrado a trabajar bajo determinadas metodologías, cambiarlo de manera radical. Pasar a trabajar en Agile si nunca lo has hecho implica salir de tu zona de confort, y por lo tanto entrar en un mundo nuevo dónde encontrarse perdido es lo más habitual. Para poder superar esa prueba, es necesario perder ese miedo y para ello necesitas entender cuál es realmente el fin de este marco (que no metodología) y cómo puede ayudar a mejorar el rendimiento de los equipos, a conseguir el mayor impacto posible en los clientes y con ello mayores beneficios para la propia organización y en resultado para uno mismo.

El término Agile se ha incorporado a nuestra jerga recientemente, como una manera de agrupar los marcos, metodologías o técnicas (Scrum, XP, Kanban, Lean, etc.) que se contraponen a las metodologías de desarrollo tradicionales, y también como una forma de aplicarlo fuera del ámbito del desarrollo.

Agile_Value_Delivery

Por otro lado, ser Agile también se ha convertido últimamente en un término “cool” o “molón” porque parece que es algo nuevo o algo que “hago yo y los demás no”, pues nada más lejos de la realidad, si ponemos un poco de contexto histórico podemos decir que Scrum nació en los años 80 en Japón y EEUU cómo una forma de optimizar los procesos de producción industriales (Honda, Xerox, HP, etc.), posteriormente entre 1993 y 1995 Ken Shawber y Jeff Shuterland formalizaron su aplicación al desarrollo de software para finalmente publicar en 2001 junto con otros firmantes el manifiesto Ágil, y desde entonces se ha venido aplicando en proyectos que presentan un alto grado de incertidumbre en el negocio o los clientes. La diferencia es que hoy en día se está expandiendo y aplicando a cada vez más proyectos, traspasando las fronteras del desarrollo y las cadenas de producción.

Entonces surge la pregunta, ¿Agile vale para todo? ¿es adecuado cambiar una organización completamente?, ¿es posible?, ¿funcionará?, etc.  La respuesta no es fácil, pero puede ayudarnos entender qué es lo que se puede lograr con Agile.

Agile te va a conceder una serie de herramientas para ayudarte a cambiar la forma que tienes de enfocar tu trabajo y de relacionarte con el entorno, de manera que puedas generar el máximo valor, en el menor tiempo posible y aprendiendo de manera continua.  Si con los métodos tradicionales eres capaz de conseguir esto y ganar a tus competidores, ¡estupendo!, tienes lo que necesitas, pero si por el contrario ves que otros competidores te adelantan, tienes un problema y ahora mismo Agile te da las mejores herramientas para ayudarte a competir y generar el mayor impacto en los clientes: conseguir mayores ingresos con el menor coste posible.

Agile_Iteration

Últimamente he oído en repetidas ocasiones que planificar no es Agile, nada más lejos de la realidad, sólo hay que leer detenidamente el cuarto principio del manifiesto “respuesta ante el cambio sobre seguir un plan”, esto habla de que la adaptación prevalece sobre el plan, pero no dice “adaptación en lugar del seguimiento de un plan” cómo a veces se cree entender.

Por último, un aspecto curioso o ligera “contradicción” de Agile que me gustaría comentar es que como contrapunto a su flexibilidad sobre la forma de aplicarse y adaptarse a las organizaciones, una vez implementado, la aplicación de los roles y artefactos definidos debe ser estricta, porque de lo contrario no estarás haciendo Agile, no se puede hacer “un poco de Agile”, a mí me gusta usar la palabra “Agilefall” (de waterfall + Agile), que podemos traducir como caída Agile. Aunque en ocasiones sí es posible incorporar ciertas dinámicas y artefactos de Agile sin cambiar las metodologías de desarrollo que se estén utilizando, con el objetivo de mejorar el trabajo en equipo, la escalabilidad o la eficiencia, debe tenerse claro que no se aplican realmente los fundamentos de Agile.

Y volveríamos a la famosa pregunta, ¿aplico Agile a todo o es una locura? La respuesta queda para cada uno, aunque todos sabemos que siempre habrá cosas que funcionan mejor planificando adecuadamente o como diría Aristóteles, “en un punto medio está la virtud”.

|2018-10-15T09:36:23+01:0011 Octubre 18|BLOG: Internet de las Cosas|Etiquetas: |
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