Mi viaje Cognitivo

Escribo este post sobrevolando el Atlántico, camino a Las Vegas, donde del 19 al 22 de Marzo se celebra el […]

Escribo este post sobrevolando el Atlántico, camino a Las Vegas, donde del 19 al 22 de Marzo se celebra el mayor evento mundial de IBM (“Think) con especial foco en su entorno estrella, IBM Watson.

Estoy doblemente agradecido. A IBM por su invitación a este evento como partner de soluciones y, muy especialmente, por poder dedicarme a este apasionante mundo dentro de mi empresa, Grupo CMC, quien, por cierto, tiene un stand en “Think 2018” para atender tanto a clientes como a prospects y presentarles nuestras soluciones cognitivas.

Los que me conocéis sabéis que llevo aproximadamente 20 años dedicándome a cuestiones relacionadas con la analítica de datos. He visto muchas cosas y de muchos colores en este mundo y parecía que el momento del análisis de datos siempre estaba por llegar y explotar de verdad.  Sin embargo, ahora sí, creo que podemos afirmar que por fin esta era ha llegado.

En tiempos recientes, asistimos a una vertiginosa expansión del Big Data; el Data Science, Machine & Deep Learning; el Natural Language Processing, etc. Un desafío apasionante del que nuestros clientes se benefician desde hace una década gracias a nuestra plataforma analítica DKS EAP.

Por si fuera poco, ahora se añade a esta vorágine una nueva revolución: la computación Cognitiva liderada por IBM a través de “Watson”, su entorno computacional estrella bautizado así en honor al primer presidente de la compañía, Thomas Watson.

La computación cognitiva en general, y particularmente también “Watson”, se centra básicamente en el análisis de textos y la comprensión del lenguaje natural con el fin de ser capaz de interactuar con personas a través de bots de texto (chatbots) así como con sistemas de reconocimiento y locución en voz, lo que conlleva que esta tecnología se acerque sobremanera a la interacción con un humano pudiendo, incluso, mantener una conversación o entender y responder preguntas casi del mismo modo que lo harían dos individuos de carne y hueso. Véase, por ejemplo, el triunfo de IBM Watson sobre los mejores participantes del concurso de preguntas televisivo “Jeopardy”.

La verdad es que, desde hace algún tiempo, las técnicas de análisis de texto, entendimiento o procesamiento de lenguaje natural (NLU o NLP) han venido siendo investigadas y aplicadas por numerosos fabricantes, universidades e investigadores a nivel mundial que han generado una amplia literatura, modelos y algoritmos abiertos.

Pero en esta carrera cognitiva no solo encontramos a IBM sino que también están trabajando en este campo grandes compañías como Oracle con sus bots, Microsoft con Luis, Apple con Siri, Amazon con Alexa o Google con Dialogflow, además de multitud de pequeños fabricantes.

A pesar de todo este entorno tan competitivo que se está generando, conviene resaltar que IBM ha sabido construir muy bien toda una imagen de marca y posicionamiento alrededor de su plataforma cognitiva “Watson” que proporciona un completo ecosistema de módulos on-premise y SaaS con APIS y entornos de fácil construcción de bots con altas capacidades cognitivas capaces de procesar documentos estructurados y desestructurados; reconocimiento de voz, imágenes y vídeos; interacción con humanos en texto y voz; ayuda a personal de Call Centers a acceder y procesar rápidamente documentos legales, o de cualquier tipo, independientemente de su longitud y complejidad, escuchar la conversación con el cliente, aprender de estas conversaciones y contestar directamente al cliente, si así se le requiere.

Son muy amplias, altamente interesantes y adictivas las capacidades que este campo nos brinda, pero sobre todo resultan extremadamente útiles para optimizar procesos repetitivos, rutinarios y, en ocasiones, tediosos de nuestras organizaciones. El resultado es una agilización en los tiempos de respuesta a los usuarios. En definitiva, un sistema incansable 24×7 que siempre está atento a nuestras consultas.

En cualquier caso, conviene traer a colación que, aunque esta ola cognitiva se esté englobando dentro del campo de la inteligencia artificial, no existen soluciones mágicas ni encantamientos especiales tras esta tecnología, sino que, precisamente, se trata de eso, de tecnología y algoritmia que debe ser entrenada, preparada y orientada a la resolución de tareas concretas a fecha de hoy automatizadas.

Si bien es cierto que puede causar cierto temor la velocidad a la que estos sistemas están avanzando y cómo estas nuevas técnicas cognitivas, combinadas con las tradicionales técnicas de machine learning, son capaces de aprender sobre sus propias experiencias y mejorar a ritmos altamente sorprendentes. Como muestra, véase cómo el sistema de Google Alpha Zero fue capaz de aprender a jugar al ajedrez desde cero en tan solo 4 horas de entrenamiento, jugando 5 millones de partidas contra sí mismo y batiendo finalmente en 100 partidas a Stockfish 8, el campeón del mundo y mejor software de ajedrez creado hasta la fecha.  Visto así, sí que parece increíble y mágico, pero recordemos que la receta que nos conduce a esto y a mucho más en un futuro no tan lejano es simplemente técnica, muy buena algoritmia, entrenamiento y alto procesamiento de la máquina.

En Grupo CMC seguimos aprendiendo y apostando fuertemente por innovar en sistemas de machine learning y computación cognitiva con soluciones orientadas a la mejora de procesos, prueba de ello es nuestro asesor legal cognitivo, capaz de interpretar diversos documentos legales y cotejar su información para cualquier proceso.

Deseoso de ver, aprender y traerme las últimas tendencias en este campo de la mano de “Think” para seguir ofreciendo lo mejor a nuestros clientes.

Os escribo nuevamente a mi vuelta.

| 2018-06-26T11:57:02+00:00 26 Junio 18|BLOG: Inteligencia Artificial|